19.7.12

Pequeños actos vandálicos.

Entre tantas ideas que nunca termino pensaba en iniciar una reacción en cadena, desde cosas muy pequeñas para cambiar la rabia, el odio y desazón con el que vivimos. En esas y recordando los ataques vandalismo que a veces me agarran, imaginé empezar a hacer pequeños actos al azar que hagan a una persona desconocida sonreír.

Imaginé dejarlos por ahí regados y mirar qué pasa, tal vez se arme una ola y a todos de vez en cuando nos llegue algo que nos haga sonreír sin esperarlo.

Entre las cosas que había pensado están:

-Sacar un libro de una biblioteca publica. Ok, no rayemos el libro. Pero qué tal dejarle diferentes comentarios en pequeños post-it al siguiente lector comentando lo que vamos leyendo y pensado. Cosas del tipo: "Wow! que bueno se esta poniendo esto" o "Tu crees que fulanito se muera?". Y al final dejar  "que bueno leer esto contigo".

- En una revista de un avión rayar una esquina diciendo "...buen viaje".

-Ir a un supermercado, tomar una caja de huevos al azar, de ahí el tercer huevo de izquierda a derecha y dejar la nota: "Que buen desayuno! Feliz día".

-Un día lluvioso, dejar una sombrilla de esas chinas recostada en la puerta de alguien para que no se vaya a mojar.

Y bueno, güebonadas por el estilo. Seguro hoy debí comer mucho chocolate o me estoy volviendo más pendejo no lo sé. Igual, seguramente esto ya lo pensó alguien o lo estoy robando de una película.

Pero qué creen? la gracia no es ponerse de Romeo y hacer levantes al azar, sino quedarse con la esperanza que algún vez, se alegró a un desconocido.

Un día lo voy a intentar por ahí. Ojala la rueda siga y después de algún tiempo me encuentre un graffiti por la callé que diga: "gracias, me hiciste el día".

Andrés.



1 comentario:

Sebdavila dijo...

Yo me apunto. Cuente conmigo niche.